Pasarán canciones, amigos y parientes, tempestades, una que otra ave de paso, enojos, soledades, alegrías, libros, historias no contadas, secretos, vergüenzas, recuerdos, copas y humo, vidas y nacimientos, políticas, anécdotas, guerras, ladridos, amor… pero, sobre todo pasará aquello que llaman tiempo y yo seguiré aquí… esperando que se cumpla este imposible y perturbador anhelo de volver a ver como apoyas tus elegantes calzados, al menos una vez más, sobre la acera de mi hogar.

No acostumbro a arrepentirme de nada pasado, me opongo siempre a hacerlo. No obstante ello hay una cosa vivida que cambiaría: no me escondería y saldría a saludarte el once de septiembre de dos mil tres, lo haría por más orgullo y terquedad que reine en mi ser.


1 comentario:

Peperina dijo...

Hey Tomás, vos me dejaste un comentario hace varios meses ya y recién lo veo.
"El Pulso" es un libro de Stephen King que realmente te recomiendo.
Nos vemos.